Chávez sabe muy bien, cuando parece pegado a las cuerdas del ring, que no hay nada mejor para que sus gobernados se distraigan, cual toros de lidia, embistiendo capotes de color rojo y así desviar la
atención de los problemas del día y sobre todo de sus metidas de pata o errores en la conducción del país. En este periplo por Rusia, Bielorrusia, Ucrania, Irán, Siria, Libia y Portugal el caudillo criollo ha sabido lanzar su pirotecnia de distracción gota a gota cada día.Saliendo al viaje anunció, con mentiras del tamaño de un templo, que estábamos exportando café a esos tres primeros países cuando la realidad es que importamos mas de la mitad de lo que consumimos. No bastándole con ello se atrevió a insinuar que exportaremos flores del Guaraira Repano, plátanos y cambures y que importaremos unos esturiones para producir aquí un caviar venezolano.
Como eso pasó desapercibido (aquí en nuestra columna del jueves lo destacamos) para la mayoría mediática entonces se fajó a anunciar la compra de tanques de guerra y el estrechamiento de lazos armamentistas con la patria de Putin.
No obstante eso logró titulares de prensa al anunciar que Rusia compraría la poca participación que Venezuela aún tenía dentro de cuatro refinerías de la petrolera alemana Ruhr Oel.
No bastándole la cobertura se fue por el anuncio de convertir a Venezuela en una potencia nuclear de la mano de Rusia con una central eléctrica. Esta noticia logró enorme atención de los medios internacionales debido a lo sensible del tema, al periplo chavista a Bielorrusia e Irán y a las loqueras propias del jefe venezolano cuando se trata de abrazar las causas más radicales del globo.
Para molestar a los estados Unidos volvió a acusarlo de promover los recientes “intentos de golpe” en Bolivia y Ecuador, además de que “siguen interviniendo en nuestros asuntos internos tras la asunción de Barack Obama a la presidencia”.
Por supuesto que la respuesta no se hizo esperar. El vocero del Departamento de Estado advirtió que el país del Norte estará alerta al desarrollo nuclear venezolano. Logró así Chávez uno de sus permanentes objetivos. Venderse como acosado por el Imperio a pesar de vivir de sus exportaciones a ese territorio.
En su caminar por esos lares hay que estar pendientes de sus visitas al hermano nuclear Ahmadinejad en Irán y luego al sirio Bashar al-Assad donde la retórica anti gringa está prevista en sus intervenciones y ruedas de prensa.
No contenta la sala Situacional con esos trapos distraccionistas ayer se lanzaron por otros derroteros. Hicieron aparecer a Isaías Rodríguez, el actual embajador rojito en Madrid, como un crítico de la actual Fiscal General Luisa Ortega ante una declaración de ésta en la que refiriéndose al cuestionado etarra José Arturo Cubillas Fontan señaló que como era venezolano por nacionalización no podía ser deportado sino, si acaso, enjuiciado en Venezuela a lo que el ex fiscal señaló que el Ministerio Público era incompetente para pronunciarse sobre el caso.
Los titulares de hoy en los distintos medios venezolanos tratan en sus primeras páginas el trapo rojito de Isaías quien confesó tener una excelente relación y afecto por la señora Ortega. De igual forma, y siguiendo el conocido refrán “si no lo agarra el chingo lo agarra el sin nariz” Rodríguez adelantó que se presentará como candidato a magistrado principal o suplente del nuevo Tribunal Supremo de Justicia, haciéndose el que no estaba demasiado interesado en la cosa.
Otro engaño del conocido mentiroso jurista venezolano. Precisamente la rabia que algunos coprófagos del régimen han venido descargando contra mí en sus cloacales programas ha sido precisamente por haberle descubierto al caudillo y su combo los planes para el TSJ.
Nuestra columna del pasado 7 de Octubre en El Universal lo describía. Aquí mismo reproduzco el segmento al que me refiero.
Asi es que ahora es que faltan otras escaramuzas de diversión en la gira presidencial. Atentos a no caer en provocaciones. Por allí vienen otras expropiaciones, esta vez de alimentos procesados para animales. Atentos.
RUNRUNES EL UNIVERSAL 7 DE OCTUBRE DE 2010
BLINDAJE:
La orden que le dio al actual embajador en España y ex fiscal general Isaías Rodríguez fue muy clara:
“Necesito que me blindes desde la presidencia del nuevo Tribunal Supremo de Justicia ante cualquier eventualidad leguleya que venga por mi cabeza. Con esa gente de la ultraderecha en la Asamblea y el apoyo del Imperio no te extrañe que me monten algo y que algunos de los nuestros puedan saltar la talanquera y venirse en mi contra, buscando mi cabeza. Quiero que cortes toda posibilidad de que me den un golpe legal si se juntan los asambleístas y los nuevos magistrados. Quiero tener un presidente del tribunal que ejerza su cargo y tome decisiones sin importarle nada. Sé que más de uno se sentirá afectado pero con la excusa de la jubilación de algunos magistrados y suplentes buscamos gente comprometida. Si hay que subirles el salario le damos”.
Por ese motivo es que ha venido ya dos veces en menos de un mes el ex fiscal -“por los ojos de ese testigo sé que dice la verdad”- que nunca llegó a concluir la investigación sobre el asesinato de Danilo Anderson y últimamente viene metiendo la pata diplomática con el gobierno de España al que ha acusado indirectamente de torturar a los etarras para que hablen mal de Venezuela. Sabe que sus días allá están contados, que no volverá a escribir poemas sobre los futbolistas premiados y por eso lo que ha hecho en las últimas horas tratando de desmentir, esconder, desvirtuar y minimizar el impacto que las diferentes declaraciones de miembros de la ETA, ya por tercera vez en un año, tienen sobre el gobierno de Chávez y que causan enorme malestar en España y sus instituciones.
La decisión presidencial ha tenido sus efectos. La que se siente más afectada es la actual presidenta del TSJ, Luisa Estela Morales, quien califica el hecho como una ingratitud presidencial. La lucha interna ya arrancó. Cilia Flores, que aspiraba a ser la jefa máxima del TSJ viró los ojos cuando lo supo.
La lista de magistrados principales a cambiar no llega a la docena. Sin embargo los 32 suplentes, a los que se les venció el período de 2 años, también deben nombrarlos. Para lograr el nombramiento inmediato por la actual asamblea el pasado 1 de Octubre “reimprimieron por un error” la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia. La verdadera razón fue modificar el artículo 70 y reducir al mínimo el lapso para la preselección de candidatos al TSJ por parte del comité de postulaciones. Antes decía que en lapso no menor de 30 días y ahora dice no mayor de 30 días. La carta está echada…
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