Como el régimen chavista se ufana de expropiar y robarse las propiedades de quienes han sido exitosos en sus campos de acción y luego no muestra los resultados de esas intervenciones puesto que ninguno ha sido exitoso y ni siquiera ha superado las cifras de producción anteriores, siempre surgen
interrogantes en torno a las razones tras los ímpetus presidenciales de cada domingo.
En torno a la expropiación de Venoco es algo que se venía comentando desde hace varios años cuando el decomiso de la maleta de Guido Antonini Wilson en agosto de 2007 en el aeropuerto de Buenos Aires. Allí surgieron los nombres de dos venezolanos ligados a Venoco que luego fueron detenidos en los Estados Unidos ligados al caso de la “valija bonaerense”: Carlos Kauffman y Franklin Durán.
Tras el juicio en Miami, habiéndose declarado culpable Kauffman e inocente Durán, éste último aún purga cárcel y mostró diferencias insalvables en su relación con Kauffman, como quedó claro en su comparecencia ante el tribunal. Más adelante la publicación de un aviso suyo en los diarios principales de Caracas mostrándose como víctima de los enemigos del proceso revolucionario, respaldando al presidente Hugo Chávez y anunciando su regreso a Venezuela al terminar su prisión.
El tiempo ha permitido a Kauffman venderle todas sus acciones en Venoco a Durán y así éste se convirtió en el accionista principal de la empresa de lubricantes, cuya historia se remonta a los tiempos en que el ex ministro y embajador del presidente Caldera, Julio Sosa Rodríguez, monta la exitosa compañía en la que estuvo de director el famoso “presidente por horas tras el golpe del 2002” Pedro Carmona Estanga.
De allí viene la presión contra Venoco y el cambio de manos a empresarios ligados a la robolución chavista.
Ahora, desde hace meses, se venía gestando la compra de Venoco por parte de Pdvsa. Todo estaba listo y en la intermediación estaba presuntamente involucrado el cuñado del ministro y presidente de Pdvsa, Baldo Sansó Rondón. Las negociaciones estaban avanzadas. Por eso no sorprende la expropiación ayer pues los pagos a Venoco ya estarían acordados con Durán y sus directivos. Aunque la sorpresa de ayer fue grande pues no esperaban expropiación sino compra. Los ejecutivos de la empresa, que sigue operando normalmente, habían estado conversando con su agencia de publicidad y medios sobre la pre compra para el 2011. Prueba de que no pensaban en un golpe artero a su planificación. Habrá que saber cuándo, cómo y cuanto le pagarán a Durán y sus socios.
En el caso Agroisleña se comenta de una enorme deuda del gobierno de Cuba con la compañía. Se habla de más de $100 millones. Sus negocios con la isla le habrían valido a su propietario la prohibición de visado a los Estados Unidos por transgredir el embargo al gobierno castrista. Otro asunto sería la rabieta del gobernador de Aragua, Rafael Isea, por el supuesto apoyo económico que la empresa de Fraga habría dado al candidato a diputado a la Asamblea Nacional el productor agrícola Hiram Gaviria, quien salió electo por ese estado.
Otra versión cuenta que el paso contra Agroisleña es para ir cercenando a Empresas Polar que usaba parte de los silos de la primera para almacenar algunas importaciones.
El hecho es que por la falta de claridad gubernamental en todas las acciones que improvisa Chávez nunca hay detalles, cifras ni planificación de ninguna de ellas. Poco a poco hay que esperar para saber hacía donde iban las medidas dominicales.