domingo, 3 de abril de 2011

CARTA PUBLICA PRF. AURA TORRES

En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas es contrario a su dignidad de hombre, ninguna tiranía puede dominarle. Mahatma Gandhi

Soy Aura Torres, profesora de esta casa de estudios desde el año de 1996, Jefe de la Cátedra de Practicas de
Nutrición Comunitaria  (Escuela de Nutrición y Dietética-Fac. de Medicina), miembro activo de los Programas de Extensión Universitaria (Coordinadora del Programa Miranda), en la Dirección de Extensión Universitaria de la UCV, con amplia vocación gremial quedando electa Vicepresidenta de la Comisión Electoral-APUCV (2006) y luego Presidenta de esa misma Comisión (2010), Secretaria Ejecutiva de la Comisión Electoral de la Universidad Central de Venezuela (2007), designación esta que se mantuvo hasta el día jueves 24 de marzo de 2011 donde fui informada extra-oficialmente al termino de la sesión ordinaria de la decisión.

Desde el momento de mi designación como Secretaria Ejecutiva de la Comisión Electoral de la Universidad Central de Venezuela, toco sortear muchos procesos electorales: Rectorales, Decanales, Estudiantiles, Representantes Profesorales ante el Consejo Universitario, ante los Consejos de Facultad, Egresados, y el Consejo de Apelaciones.

Es fácil presumir que cada uno de esos procesos comiciales implico un trabajo de amplia dimensión, el cual supone: la mediación de los conflictos entre los diferentes actores que participan bajo un clima de tensión, con algunos brotes de violencia. Para nadie es un secreto que estas situaciones derivan del proceso de polarización política que ha venido experimentado el país durante la última década como consecuencia de la confrontación entre aquellos que pretenden a toda costa imponer su hegemonía ideológica y quienes defienden la sobrevivencia de espacios de pluralidad, diversidad, tolerancia y respeto. En el marco de esa confrontación durante todos estos años ha sido notoria la intención del gobierno de controlar a las universidades autónomas para ponerlas al servicio del proceso y obviamente, las elecciones universitarias han sido  y son un escenario más de esa batalla.

A pesar de esas enormes dificultades la Comisión Electoral logro siempre cumplir de manera exitosa con su misión, llevando a feliz término todos y cada uno de esos procesos electorales sin que en ningún momento gravitara sobre ella la mínima sombra de duda ante sus resultados, los cuales fueron reconocidos incluso por aquellos que no son  favorecidos por los electores.

La mayor parte del éxito de la Comisión se debe al funcionamiento de la misma, como un equipo perfectamente engranado y en la cual  cada uno de sus miembros trabajó de manera denodada por el fiel cumplimiento de las responsabilidades encomendadas a la comisión y particularmente sensible , era el papel desempeñado por el Presidente y la Secretaria de la Comisión quienes de manera conjunta debían velar por todas las actividades de carácter técnico –administrativo, por el cuidar y apoyarse mutuamente, por el reconocimiento de las debilidades y fortalezas de cada uno, la confianza y la compenetración alcanzaron un nivel que permitió incluso ausencias derivadas por los estudios de cuarto nivel que el presidente debía atender, es decir la Comisión podía quedarse en manos de la Secretaria pues, estaba eficientemente atendida y el Presidente lo sabía.

Durante todo el tiempo que estuve en la Comisión Electoral de la UCV (CE-UCV), cumplí con todas mis actividades por creer en la universidad y por nuestra universidad, además, con la firme convicción de que las Comisiones Electorales sirven de instrumentos para la democracia lo cual permite legitimar su autonomía; todo esto, sin esperar nada a cambio que no fuera continuar aprendiendo todo lo relativo en materia electoral universitaria. Sin embargo, luego de cuatro años de trabajo en equipo lo mínimo que uno espera de sus pares es seriedad, honestidad, sensatez, vergüenza y transparencia.

Tristemente, debo decir que no me siento menos que decepcionada por parte de mis compañeros de trabajo (algunos profesores). Creí que  eran universitarios a cabalidad, con firmes convicciones y con valores afianzados sobre todo, en la dignidad humana. Puedo decir aquí lo de siempre (los que me conocen lo han escuchado)  las miserias humanas se conocen en los procesos electorales, solo que ahora debo añadir:   y en la Comisión Electoral de la UCV, también.

Hoy (29/03/11) se materializó a través de la página web de la Comisión Electoral de la UCV (Este Boletín puede ser consultado en la página WEB www.ucv.ve/organizacion/consejo-universitario/comision-electoral/boletines.html, con fecha 28-3-11 y publicado el 29-3-11) la pretensión, la orden, la imposición, el chantaje de le hiciere la máxima autoridad de nuestra casa de estudios al Presidente de la Comisión Electoral de la UCV, en fecha 7 de febrero de 2011, cuando le propuso no realizar cambios en la Comisión Electoral de la UCV, si me destituía, sustituía o en el mejor de los casos si me coaccionaba para que yo renunciara, antes del 23 de febrero (fecha en la cual se realizarían las elecciones en la APUCV), ello bajo el argumento de que mi presencia en dicha comisión hacia ruido o era mal vista en la comunidad universitaria, cuando realmente el trasfondo de dicha solicitud no era más que la proximidad de la elecciones de la APUCV y mi afecto de larga data con algunos miembros de dicha Directiva, lo cual no impide manejar objetivamente las actividades inherentes al cargo.

En este orden de ideas, es propicio hacernos algunas preguntas: ¿Merece la Universidad ser conducida de esta manera?, ¿Acaso esto no es lo que tanto criticamos de los que dirigen nuestro país?, ¿existe un doble discurso, uno a lo externo y otro a lo interno?

Estas líneas no sugieren, no pretenden y mucho menos esperan la continuidad, en el cargo de Secretaria de la Comisión Electoral de la UCV, el contrario solo buscan hacer un llamado de atención sobre las formas en la cual se manejan algunos aspectos en nuestra magna casa de estudios. Haciéndose necesario acotar lo siguiente:
De acuerdo al artículo 4 de la Sección I, Capitulo I del Reglamento de Elecciones Universitarias (REU), la Comisión Electoral de la UCV tiene el periodo de vigencia de tres (03) años, lapso este que está vencido (desde el mes de marzo de 2010), es decir sus miembros se encuentran en mora electoral, a decir los representantes profesorales designados por el CU y la Secretaria electa en el seno de la Comisión Electoral. Razón por la cual el Consejo Universitario (CU), debe  proceder a designar sus nuevos miembros o a ratificarla si fuere el caso a los miembros actuales, para que estos a su vez elijan o designen a un nuevo Secretario(a). Eso es lo correcto, siendo que la mora electoral permite recurrir por nulidad absoluta, cualquier tipo de decisión que sea tomada en el seno de la comisión (sean estas administrativas o electorales), mas aun en los casos como este, en el cual los miembros profesorales de la comisión no tienen cualidad dado su vencimiento (sobre esto existe jurisprudencia emanada del TSJ). En mi caso particular se lo hice saber a la máxima autoridad de la UCV, pocos días después del 02 de marzo de 2010, fecha en la cual se venció el período reglamentario.

Debo decir, que no puedo ni debo aceptar acuerdos de esa categoría (me cuesta creerlo, pero al menos eso es lo que públicamente me informaron). No seré Yo, la culpable de si la UCV es controlada o no por alguien o por un sector en particular, por el silencio de unos y la complicidad de otros. Obviamente que desde ahí en adelante, la relación con esos pares no es ni será la misma en el plano amistoso, en lo laboral privará como debe ser, la institucionalidad.

Aprendí mucho de la materia electoral en la UCV lo cual le agradezco a mi Universidad y como también dicen por ahí a su Presidente, por haberme llamado una noche cualquiera y ofertarme la posibilidad de participar en dicha Comisión Electoral.  Hoy pensará que se equivoco, no conocía de mis convicciones.

Tan solo por estar convencida de que hay seres humanos que tienen claramente definido lo que no se negocia y lo que no se debe callar, me permití escribir estas líneas. El ciclo se cerró y aún quedan demasiadas cosas por hacer en la universidad y espero hacerlas.

Como dije antes, No quiero ni pretendo atornillarme en el cargo de Secretaria de la Comisión Electoral de la UCV, creo haber cumplido las tareas propias del cargo, simplemente desearía que se cumplan las formalidades en estricto apego a las normas y reglamentos que regulan la vida universitaria.

Finalmente, debo decir que seguramente que esta carta pública  traerá como consecuencia respuestas con el tono más diverso y eso es irrelevante. Lo importante es reconocer las debilidades y las grandes fortalezas que sé, tiene nuestra UUUCV.

Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.
Aristóteles

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