y allí estaba yo, en el Millenium Mall.. entre a uno de los muchos sushis y pedí un whisky y no tenían, mire a mi alrededor tanto lujo y tanta cosa y no podían servirme un simple y sencillo whisky seco y creo que esa situación tan tonta fue el detonante de todo.
me vi un lunes, en la noche, sentando en un centro comercial.. parejas a mi alrededor y me dieron unas ganas enorme de “tener con quien”.. con quien hablar, comer, me dieron unas ganas locas de ir al cine y abrí la agenda de mi blableri y comencé a pasar números.. y fue triste, que