lunes, 11 de octubre de 2010

Lecciones que nos deja el 26-S (2)

Continúo con las principales enseñanzas que nos deben dejar las elecciones parlamentarias. En el artículo anterior discutía en profundidad sobre las implicaciones de mantener y profundizar la Unidad sin fisura alguna hacia el futuro (Lección # 1 “Unidad Total”), en esta entrega, discuto lo importante de seguir creciendo, lo clave de seguir sumando y saber apreciar la importancia de todos los votos, aún los de los factores más pequeños.

Lección # 2: Hay que seguir creciendo
Los resultados del pasado 26 indican algo muy claro: la oposición –y por oposición no me estoy refiriendo a todo lo que no es chavismo, sino particularmente a los factores aliados en la MUD– ha podido ser capaz de mantener un caudal electoral superior a los 5 millones de votos. Eso no tiene discusión y es sumamente meritorio. En una situación de asimetría y ventajismo, eso es un logro, pero hay que ir más allá.
En el año 2009 esa cifra de votos obtenida por la oposición fue similar y más allá del ligero crecimiento que sí se experimentó (recordemos también que hay un crecimiento en el Registro Electoral Permanente),  lo que a la postre ha marcado las notables diferencias expresadas en votaciones por bloque, están fundamentalmente explicadas en el decrecimiento de la votación chavista. Muchos pueden verlo de una manera distinta, pero yo prefiero no engañarme ni engañarlo a usted. En 2009 la oposición obtuvo en el referendo de la enmienda constitucional un total de 5.193.839 votos. Compare usted mismo cuántos sufragios obtuvo la MUD en esta oportunidad en la votación de Parlatino (y también sume, si quiere, los votos de OPINA y Proparlatino). Mi conclusión es bastante sencilla: se ha mantenido, sí, pero necesario es crecer.
El mejor argumento con el que sostengo que la Oposición debe y necesita seguir creciendo, esta en la comparación que debe hacerse entre el voto urbano y el voto rural. Me parece estupendo que a la oposición le vaya muy bien en las grandes urbes, pero para construir una mayoría sólida e indiscutible de cara al futuro, tiene que expandir geográficamente su electorado: la oposición necesita al menos dividir a la mitad el voto que está radicado fuera de las grandes ciudades.
En este sentido, los resultados en términos de votos son elocuentes, pero el análisis de cuántos escaños se obtuvo es aún más explicativo: para ser mayoría parlamentaria (más de 83 escaños), los opositores necesitaban ganar en al menos 20 circuitos considerados como “difíciles”. Estos circuitos se parecen en mucho a ese territorio que debe ser penetrado y disputado para construir esa mayoría contundente e inobjetable. El resultado final es que sólo se ganó en 3 de ellos (Circuito 2 de Carabobo, Circuito 1 de Nueva Esparta y Circuito 2 de Anzoátegui).
¿Quiere un ejemplo de cómo seguir creciendo? Observe lo ocurrido en el circuito 3 del Estado Sucre y en el Circuito 3 del Estado Bolívar. Ambos territorios eran considerados en todos los análisis como integrantes de los circuitos “más difíciles” que eran definitivamente “imposibles” de ganar por las grandes brechas históricas en votación. Lo que pasó allí debería ser un ejemplo a seguir.
Piense por un momento en una elección presidencial en 2012 muy reñida, muy peleada, muy discutida… usted llegará a la misma conclusión: seguir creciendo es un mandato estratégico.
Lección # 3 Hay que seguir sumando
Esta tercera lección está estrechamente vinculada a la segunda, porque es una de las maneras más rápidas y eficientes de crecer. Hay que seguir sumando factores democráticos, arrepentidos y aquellos que aunque hoy están con el adversario, en un futuro podrían no estar más en esas filas. Sé que es un tema espinoso y complicado, pero quiero manejarlo desde una perspectiva estratégica: consolidar una mayoría política y electoral pasa por allí. Por lo pronto, la sumatoria de un factor como el PPT es para mí, indispensable.
Observe nuevamente los resultados e imagínese por un momento, ahora sí, la suma de todos los factores del “no chavismo” en una sola fórmula. Una sola y monolítica plancha al Parlatino: hubiesen sido 5.877.646 de votos que se parecen bastante a ese objetivo de “expandir el electorado”.
Repito que los resultados que hasta ahora muestran esa cuenta sumada, están haciendo algo incorrecto. Al menos hacia el pasado. El reto está en que verdaderamente se sumen hacia el futuro. En ese sentido, las extraordinarias declaraciones de miembros de la MUD en el propio Estado Lara y las últimas afirmaciones del propio gobernador Henri Falcón, son motivos para regocijarse y valorar positivamente, sobre todo por la velocidad con la que han ocurrido.
Si esta suma hubiese sido una realidad el pasado 26-S, la oposición –o mejor dicho, todo el bloque que aglutina a distintos factores alternativos– hubiese no sólo obtenido los 7 escaños del Parlatino (estoy dando por descontando la unidad total para el parlamentario nominal indígena), sino que la reacción del gobierno hubiese sido aún más entrópica por la claridad de la derrota. Hoy la pavimentación del camino para el 2012 gozaría en este momento de una impresionante nitidez. Súmele a eso, como un regalo adicional, que ese bloque hubiese obtenido al menos 4 diputados más: estoy pensando por supuesto en los 3 diputados en Lara del circuito 1, y otro más en Táchira (que se perdió en el Circuito 3 por menos de 100 votos). Total diputados: 71.
Le agrego a lo anterior un factor cualitativo, sólo con fines especulativos: varios de los candidatos independientes del PPT (como Margarita López Maya) quizás hubieran dado grandes peleas en otros circuitos y los resultados posiblemente hubieran sido distintos. ¿Qué hubiera pasado? Definitivamente, eso no es lo interesante, sino lo que a partir de ahora se puede construir.
Celebro que ya la oposición esté sumando. Es el camino correcto.
Lección #4: Todos los votos son importantes
Examinando en detalle el voto por partidos (a nivel de Parlatino), hay dos mensajes muy claros. Ambos son tan interesantes como complementarios.
El primero es que dentro del espectro partidista opositor existen al menos cuatro grandes factores: Un Nuevo Tiempo con 1.018.102 votos, Primero Justicia con 960.681 votos, Acción Democrática con 823.390 votos y un poco más lejos COPEI, con 609.792 votos. En este cuarteto se consolidan mayormente las preferencias y se concentra aproximadamente el 60% del voto de la Oposición. Estamos hablando de casi 3.5 millones de votos. Eso está muy bien. ¿Pero y el resto? He aquí nuestro otro mensaje.
Segundo: Más de dos decenas de partidos muy pequeños, pudieron captar más de dos millones de votos. Nada mal. Destacan entre estos partidos Podemos con 423.991 votos, Proyecto Venezuela con 374.020 votos y el MIN-Unidad con 256.317 votos. Luego hay una larga lista de organizaciones en las que se reconoce fácilmente a ABP, La Causa R y el MAS. Esto no es para nada algo que debe subestimarse, sino todo lo contrario. ¿Por qué un porcentaje significativo de los más de cinco millones de electores opositores, no le dieron su voto a las organizaciones más “representativas”? Nótese además que excluí deliberadamente a factores como OPINA, el PPT y a Proparlatino. Sólo entre ellos tres aglutinan 700 mil votos, para nada despreciables. Todo lo contrario: absolutamente necesarios.
¿Hubo un voto castigo para estos partidos “grandes”? ¿La gente prefirió a otras organizaciones? No soy quien para juzgar a nadie, pero más allá de eso está, el frío número que encierra otra muy importante lección: en la Unidad, todos los votos son importantesaún los de los más pequeños. En la discusión sobre candidaturas, muchas críticas se filtraron a la Opinión Pública en las que se narraban cómo los partidos más grandes ignoraban a los más pequeños. Esto cambiará.
El resultado traerá grandes repercusiones a la hora de suscitarse nuevas discusiones en la MUD sobre candidaturas, primarias, tiempos, etc. Si todos estos partidos pequeños deciden organizarse en un bloque que se ponga de “tú a tú” con los cuatro partidos opositores más relevantes, tendrán una gran capacidad de negociación… y por ello la lección debe ser fundamentalmente aprendida por UNT, PJ, AD y COPEI. Ello solos no son toda la oposición. De cara a las próximas elecciones presidenciales (y de alcaldes y gobernadores), este resultado cambia definitivamente las cosas. Especialmente para lo más “grandes”.
Quizás la lección más importante es que todos los partidos de oposición –sin excepción– deben entender que hay muchos opositores que aún votando por estas organizaciones, no se sienten del todo identificados y representados. Allí está el reto: más y mejor organización, más y mejor  articulación. Ése, es otro imperativo estratégico.
En la próxima y última entrega sobre estas reflexiones, ya pensando definitivamente en el 2012, comentaré las dos últimas grandes lecciones de estos comicios. Como siempre, sigo a sus órdenes en mi cuenta twitter @gedgard para conversar y responder en la medida de lo posible a todas sus inquietudes.

1 comentario:

  1. muchos andan en ficciones
    rupturando las realidades
    y quejándose
    de que las cosas marchan mal
    q
    el mundo es una porquería ya lo se
    se trata no de cambiar
    sino de levantarse de la podredumbre
    con la
    q
    todos
    contribuyen

    parece q los votos por nada
    son mas importantes
    que la SOCIEDAD se una
    los políticos se reunen todos los días
    La sociedad Ausente

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